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¿Teletrabajo hasta enero? La posibilidad gana fuerza entre las empresas ante el aumento de rebrotes

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Las oportunidades de emprendimiento rural a través de las TIC y el teletrabajo, a debate en una sesión virtual el jueves

Con el confinamiento llegó también la necesidad de poner en marcha un nuevo modelo de organización del trabajo, un modelo al que de forma popular nos referimos como teletrabajo, pero que en realidad es solo un trabajo en remoto o a distancia, tal y como apuntan los expertos. No obstante, la inseguridad derivada del coronavirus hace que muchas empresas se planteen prolongar esta situación más allá de septiembre o adaptarla a los nuevos tiempos.

En este sentido, Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC y especialista en bienestar en el trabajo, comenta al respecto que “durante el confinamiento lo que se ha hecho es reproducir el sistema de trabajo habitual con un ordenador en casa, mientras que el teletrabajo supone el traslado de la oficina a casa y se basa en la confianza, el trabajo por objetivos, la autorresponsabilidad y el no tener en cuenta la presencialidad”.

En cualquier caso, tal y como apunta Javier Blasco, director de Adecco Group Institute “aunque no podemos extrapolar la experiencia del teletrabajo durante el confinamiento a la vida ordinaria, es cierto que nos ha permitido descubrir que la tecnología no es un ogro, que no hace falta ser informático para manejar las herramientas que nos permiten trabajar desde el domicilio, hemos perdido el miedo a este tipo de recursos y además nos hemos dado cuenta que en entornos remotos también se puede gestionar a las personas”. En la misma línea, Elena de la Campa, directora de relaciones laborales y negociación colectiva de PIMEC, asegura que “si algo bueno ha traído el confinamiento es que las empresas han empezado a conocer qué es el teletrabajo, han hecho una inversión en la tecnología necesaria para desarrollarlo y han roto con algunos miedos que hasta ahora les frenaban en este sentido”.

De hecho, el año pasado, en España solo el 4,8% de los trabajadores disfrutaban del teletrabajo, según datos del Instituto Nacional de Estadística, cifras muy alejadas de las que registran otros países en esta materia como Finlandia (13,3) o Países Bajos (14%). Desde el pasado 13 de marzo, el 80% de las empresas españolas han aumentado el teletrabajo con el objetivo de que su actividad se resienta lo menos posible, tal y como se deriva de los resultados de la encuesta del Banco de España. Además, tal y como pone de relieve De la Campa, “el teletrabajo es también una herramienta eficaz para combatir el absentismo laboral, ya que con este modelo de organización el empleado tiene más margen para organizarse el tiempo y para conciliar, de manera que no se verá obligado a dejar de ir a trabajar para acudir a una visita médica o a recoger a sus hijos al colegio”. De hecho, el absentismo ha decrecido un 4% respecto a antes del decreto del estado de alarma

En este sentido, el Ministerio de Trabajo ya ha elaborado un Anteproyecto de Ley, el cual ya cuenta con numerosos críticos, entre ellos Javier Blasco, quien considera que éste parte de un error de concepto y, en este sentido, recuerda que “el teletrabajo no es una manifestación del derecho a la conciliación ni un herramienta para mejorar las condiciones de trabajo del empleado”. “Ha de ser una norma sostenible” y, sobre todo, “no debe desarrollarse sobre la base de que existe una intención maligna de la empresa”, ni tampoco debe ser “un marco regulador intrusista”.

En cualquier caso, el próximo 21 de septiembre acaba el periodo durante el que el gobierno ha establecido el teletrabajo como opción de carácter preferente y a partir de otoño podremos comprobar si realmente este modelo organizativo se ha enraizado en nuestro contexto empresarial. Y es que, más allá de los obstáculos a los que el teletrabajo ha de hacer frente para consolidarse en nuestro entorno laboral, como la definición de un marco legal o un imprescindible cambio cultural, lo cierto es que también preocupa la soledad y aislamiento que puede sufrir el empleado respecto a los compañeros de oficina y a la organización. Los datos de un estudio realizado por Linkedin señalan que el “62% de las personas que trabajan desde casa sienten ansiedad y estrés; concretamente un 39% dice sentirse solo ante la ausencia de contacto con los compañeros. Además, como pone de relieve un informe de Society Human Resource Management, si bien los profesionales que trabajan desde casas son un 13% más productivos, tienen la mitad de posibilidades de promocionar en su empresa que los que desempeñan sus tareas desde la oficina.

Quizá por ello, la opción preferente por parte de los españoles es un modelo híbrido, tal y como se extrae del estudio de Adecco, que apunta que el 77% cree que el modelo ideal es el que combina teletrabajo con trabajo en oficina. Y es, por ejemplo, el modelo que defienden ahora empresas como PepsiCo o Coca Cola. La primera, si bien ya había puesto en marcha medidas de trabajo en remoto previamente a la crisis del coronavirus, tras la experiencia vivida durante el confinamiento ha optado por valorar la posibilidad de impulsar y acelerar la implantación de este modelo de organización. “Nosotros ya permitíamos a nuestros empleados trabajar desde casa un día a la semana”, explica Belén Moreu, responsable de Recursos Humanos y Talento en PepsiCo Suroeste de Europa, quien señala que “durante el COVID hemos comprobado que nuestra infraestructura tecnológica ha aguantado y la gente era capaz de conectarse sin problemas, que el rendimiento ha sido bueno y que el engagement ha sido alto”.

Así las cosas, con el fin del estado de alarma y hasta el próximo mes de septiembre, la empresa ha dado la posibilidad a sus empleados de volver a las oficinas, pero de forma voluntaria y siempre y cuando no se rebase el 30% del aforo en la oficina, aunque con la recomendación de trabajar al menos un día por semana de forma presencial. La previsión es la de ir aumentando ese aforo de forma progresiva para alcanzar el 50% en septiembre y el 70% en octubre o noviembre, pero siempre en función de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos. Además, paralelamente la organización ha iniciado una consulta entre su plantilla para conocer su punta de vista y expectativas en lo que se refiere a la implantación del teletrabajo de cara a la vuelta a la normalidad y, a falta de conocer los resultados, lo que tienen claro desde PepsiCo es que “la tendencia es a extender” este modelo de organización. “En ningún caso contemplamos una política de 100% teletrabajo, porque creemos que es necesario el contacto humano y personal, pero apostamos por un modelo híbrido”, asegura Moreu.

Algo similar es lo que sucede en Cola Cola Iberia, una empresa que, como asegura la directora de Recursos Humanos, Marta Muñoz, “parte de la base que las personas son responsables”, por lo que desde hace tiempo “ofrece flexibilidad y herramientas a sus empleados para que cada uno elija lo que mejor se adecue a sus necesidades personales, de manera que pueden teletrabajar cualquier día que lo deseen”, porque lo importante es “fomentar un entorno en el que cada persona pueda dar lo mejor de sí misma”. Pese a ello y si bien, desde el fin del estado de alarma, la compañía ha optado “por el teletrabajo para la mayoría de los empleados hasta que la seguridad esté garantizada”, no se contempla la posibilidad de ofrecer la opción de trabajar de forma virtual el 100% del tiempo. “No es lo ideal, porque una pantalla nunca podrá sustituir al contacto personal y en vivo”, señala Muñoz, quien avanza que “se está estudiando una forma de volver a las oficinas muy gradual”. La idea es “empezar con un aforo bajo, del 15% o 20%, para ir ajustándolo progresivamente”, comenta.

Y, a juzgar por los datos recogidos por Linkedin parece que el teletrabajo se ha convertido ya en la modalidad preferente de desempeño profesional en la ‘nueva normalidad’ y, en este sentido, hay que destacar que se han incrementado en un 60% las búsquedas de trabajo remoto en todo el mundo. Concretamente, en España, la visualización de ofertas de empleo no presenciales ha sido 3.13 más alta que en el mes de marzo y las solicitudes para acceder a estas vacantes han aumentado un 169%. Además, dicho documento indica que las ofertas de empleo en trabajo remoto son 3,82 veces más frecuentes y han registrado un incremento del 282% desde marzo.

De hecho, tal y como apunta Ángel Sáez de Cenzano, director general de la compañía en España y Portugal, este impulso que está tomando el trabajo en remoto va a traducirse en un cambio en el paradigma de las búsquedas en Linkedin, ya que ahora los trabajadores van a poder optar a puestos de trabajo a miles de kilómetros de sus residencias. “Con este modelo se potencia el acceso al talento y las empresas van a poder ampliar su océano de búsqueda de candidatos”, constata.

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